Principios de escalada en solitario


- IMPORTANTE
- No se recomienda escalar solo: escalar con un compañero sigue siendo la mejor solución.- La escalada es intrínsecamente peligrosa; Cada uno es responsable de sus acciones y decisiones
- La escalada en solitario solo debe ser realizada por expertos.
- Este documento trata sobre la escalada con una cuerda fija de anclaje, sin colgarse de la cuerda (excepto para descansar).
- Si sucede un accidente (caída, roca), el rescate será difícil. El uso de casco es muy recomendable. NO SUBIR sin uno. No subir solo sin informar a una persona de su destino y cuando regrese.
- Ninguna solución es universal, cada uno debe ser capaz de adaptar las soluciones técnicas propuestas a su condición.
- Una buena comprensión de las soluciones propuestas requiere que haya consultado, comprendido y asimilado las Instrucciones de uso para todos los dispositivos afectados
- Los sistemas propuestos son complejos, cualquier modificación puede impedir que funcionen correctamente.
- Las técnicas que se muestran en los diagramas que no están tachados y / o no muestran un símbolo de cráneo y bandera cruzada, son las recomendadas. El incumplimiento de cualquiera de estas advertencias puede resultar en lesiones graves o la muerte.

En la escalada o montañismo, la cuerda ofrece el más alto nivel de seguridad. Es por eso que muchos optan por escalar con una cuerda fija. Las soluciones propuestas tienen en cuenta las prácticas conocidas y los registros de accidentes, con el fin de ofrecer a los escaladores en solitario un sistema de aseguramiento con como mínimo las siguientes calidades:

  • - Parada efectiva (aseguramiento)
  • - Fácil deslizamiento a lo largo de la cuerda mientras se sube
  • - Facilidad de uso
  • - Redundancia del aseguramiento




No recomienda el uso de sólo ascensor para la auto-aseguramiento. El uso de un solo ascensor es técnicamente factible, sin embargo, se han reportado accidentes a pesar de la experiencia del usuario.

Los riesgos son reales en el campo, por lo que no se recomienda el uso de un sistema de que no esté pensado para dar seguro. Esto es porque:

- Estás solo en un lugar peligroso
- El mal manejo es siempre posible
- Los ascensores no están diseñados específicamente para la escalada autoayuda
- Se debe entender que todos los sistemas son defectuosos, porque esto significa que existe un riesgo, por menor que sea.

Introducción al principio de redundancia del aseguramiento

Teniendo en cuenta el posible mal funcionamiento de un sistema de seguro (placa o gri gri), el uso de un sistema secundario es muy recomendable. El sistema secundario es "redundante", se instala como respaldo al primer sistema.
La redundancia del aseguramiento no debe entenderse como una limitación suplementaria, sino como una precaución necesaria.

Características primarias de un sistema de seguro secundario:

- Ninguna interferencia con la función del sistema primario.

Ejemplo: el contacto entre los dos dispositivos dificulta la escalada.

- Aseguramiento continuo

Ejemplo: un cordón para descansar ocasionalmente en un punto de protección no es un sistema de aseguramiento continuo.

Características recomendadas:


- Debe funcionar de forma diferente al sistema primario, para limitar el riesgo de repetir el mismo error.

- Sin aumento en la complejidad de la instalación o funcionalidad, facilidad de uso, al menos igual al sistema primario.

Ejemplo: si el sistema primario se desliza a lo largo de la cuerda sin necesidad de intervención manual, el sistema secundario no puede requerir que se tire manualmente del dispositivo.

Cuerda demasiado corta

Un escalador comienza a escalar una vía de 40 m con una cuerda de 70 m...

Cuerda demasiado corta: la causa de numerosos accidentes tanto en escalada de top, como en descenso en rápel, y eso que basta con tomar unas simples precauciones para evitar este tipo de accidente.

En primer lugar, sea cual sea la actividad: escalada deportiva, multilargos, alpinismo o escalada en hielo, es esencial haber estudiado bien la ruta y/o haber recopilado la información necesaria para ir a escalar con la longitud de cuerda suficiente. Puede ser interesante disponer de un sobrante de 5 m en relación a la longitud de cuerda recomendada.

Una vez sobre el terreno, siempre se puede encontrar con una realidad un poco diferente a la anunciada y entonces corre el riesgo de tener una cuerda demasiado corta. La situación se puede convertir en delicada si no se toman algunas precauciones...

Entonces una vez sobre el terreno, ¿cuáles son las precauciones que se deben adoptar?
- Al escalar de top, haga SIEMPRE un nudo en la punta de la cuerda.




- Al rapelar, le aconsejamos hacer un nudo en cada una de las puntas de las cuerdas, principalmente en los casos siguientes: no está seguro de la longitud del rápel siguiente, no tiene visibilidad, duda del emplazamiento de la reunión siguiente…




Y si se diera el caso en que llegara hasta el nudo de la punta de la cuerda, será necesario conocer las técnicas adecuadas de ascenso por cuerda para salir de esta situación delicada.

- En multilargos, antes de empezar, deben ponerse de acuerdo para establecer las reglas de comunicación en la vía. Tenga presente el caso en que al primero de cordada se le acaba la cuerda cuando todavía no ha llegado a la reunión. En este caso, puede verse obligado a escalar en simultáneo. Para asegurar esta fase, consulte nuestro consejo Progresión en simultáneo.


Asegurar y descender con cuerda simple

Al escalar un largo difícil, la utilización de una cuerda simple aporta al escalador, facilidad y comodidad de utilización. Para el asegurador, la posibilidad de utilizar una placa autobloqueante (GRIGRI) también le va a resultar muy cómodo si el primero de cordada debe trabajar algunos movimientos. Descender varios largos puede organizarse mediante rápeles bloqueados con la cuerda simple y un cordino de recuperación. Si hay que encadenar muchos rápeles, las cuerdas dobles o gemelas son más eficaces.

Durante el ascenso:

1. Aseguramiento dinámico del primero

Con el GRIGRI, es el movimiento del asegurador el que permite dinamizar el aseguramiento.

En grandes itinerarios, este movimiento queda limitado por el riesgo de chocar con la reunión. Un elemento de amarre largo permite dar al asegurador un margen de desplazamiento.

2. Aseguramiento del segundo

El primero puede escalar ligero con un REVERSO, que permite asegurar al segundo cómodamente.

Descenso en rápel bloqueado

La cuerda simple debe instalarse con una técnica de bloqueo y un cordino de recuperación que permita recuperarla. Permite el descenso con el GRIGRI o el REVERSO (con aparato o nudo de autoaseguramiento).

El cordino de recuperación no debe utilizarse para rapelar, su función es permitir la recuperación de la cuerda.

Ejemplos de bloqueo de la cuerda





Riesgo de paso del nudo a través del maillón, aunque el bloqueo parezca satisfactorio.

Esta técnica no permite el descenso con cuerda simple.


+ Bloqueo mediante un pequeño maillón con aseguramiento.

Si el nudo atraviesa el maillón, la caída será detenida, pero recuperar la cuerda será complicado.

- Instalación del segundo rápel únicamente después de la recuperación completa de la cuerda.




+ Bloqueo con nudo voluminoso.

- Instalación del segundo rápel únicamente después de la recuperación completa de la cuerda.




+ Bloqueo sin nudo de unión de cuerda, con mosquetón con bloqueo de seguridad automático.

+ Instalación del segundo rápel sin hacer deslizar la cuerda por el maillón.

- En maillones grandes, existe el riesgo de posicionamiento incorrecto del mosquetón y/o de bloqueo de las cuerdas.



Atención:Las soluciones de bloqueo son voluminosas, atención al empotramiento de la cuerda: si la cuerda simple se engancha fuera de nuestro alcance, el cordino no permite asegurarse para recuperarla.
La diferencia de diámetro entre los cabos de cuerda puede requerir un nudo de pescador doble, en vez del nudo de unión clásico.
El mosquetón de bloqueo puede caer durante la recuperación. Este mosquetón debe inspeccionarse antes de cualquier otra utilización.

Descender en rápel

Durante un descenso en rápel, las maniobras de cuerda requieren atención y organización. Todas las maniobras en la reunión deben efectuarse autoasegurados con por lo menos un elemento de amarre.


1. Instalar la cuerda en la reunión


Procure que la reunión de rápel esté compuesta por dos puntos unidos entre sí. Realizar un nudo simple. Apretar bien el nudo de unión de las dos cuerdas.
Observación: un nudo en la punta de las cuerdas es una precaución necesaria dependiendo de las situaciones (rápel largo, mala visibilidad, cansancio...).


2. Instalar el sistema autobloqueante

El sistema autobloqueante permite detener el descenso si debe soltar la cuerda durante el rápel (caída de piedras, nudos en la cuerda...).

- Instalar el sistema autobloqueante antes que el descensor permite tener cuerda suelta y facilita la instalación del descensor.

- Fije el sistema autobloqueante, con un nudo de alondra, en el anillo de aseguramiento del arnés para que no se pierda.

3. Instalar el descensor

- Fije el cabo fijo del elemento de amarre al descensor.

- Pase los cabos de cuerda por el descensor y no se olvide de bloquear el mosquetón.


- Recupere la cuerda entre el descensor y la reunión, y entre el descensor y el sistema autobloqueante.

- Retire el cabo regulable de la reunión: está listo para descender.

4. Alcanzar la reunión siguiente

Para alcanzar con más facilidad la reunión, alargue al máximo el cabo regulable del elemento de amarre.


5. Encadenar el rápel siguiente

- Libere la cuerda del descensor y del sistema autobloqueante.

- Fije las dos cuerdas a la reunión para evitar perderlas y asegurar el descenso del segundo.

- Deshaga los nudos de las puntas de las cuerdas si es necesario.

- Pase la cuerda a recuperar por el anillo de la instalación.


6. Recuperar la cuerda

Cuando el segundo esté autoasegurado, recupere la cuerda.

El segundo tira de la cuerda a recuperar, el primero vigila que se deslice correctamente por el anillo de la instalación del rápel. Una vez que el nudo haya llegado al anillo de la instalación, el primero puede empezar a instalar su sistema autobloqueante y su descensor. En el momento en que las dos cuerdas se hayan recuperado, el primero está listo para descender.


Izar al segundo escalador

Cuando el segundo cae en un desplome, si no puede remontar por sus propios medios, el primero debe encontrar una solución para izarlo. Con suficiente cuerda disponible, la opción más fácil es enviar un cabo de cuerda al segundo para ayudarlo, la cuerda de la que está suspendido servirá para asegurarlo. Si esta maniobra no puede realizarse, debe instalarse un polipasto con una de las cuerdas que están en tensión. El peso debe transferirse de la placa a la polea con bloqueador del polipasto. Con un solo segundo, y escalando con dos cuerdas, esta transferencia de carga es simple, gracias a la función de desbloqueo de las placas reverso.





1. Hacer un nudo de fuga en el lado frenado de la placa de una de las cuerdas. Este nudo permite soltar la cuerda para tener las manos libres durante la maniobra.



2. Instalar la polea con bloqueador en el lado de carga de la otra cuerda. Comprobar el sentido de instalación adecuado para el izado (deslizamiento de la polea hacia abajo, bloqueo hacia arriba). Conectar la polea a un anillo de cinta unido al punto de triangulación de la reunión.



3. Introducir un mosquetón como empuñadura en el orificio de desbloqueo de la placa para desbloquear la cuerda. La tensión se transfiere entonces a la polea.



4. La polea puede utilizarse como reenvío antirretorno, para un izado por contrapeso simple o un polipasto desmultiplicado.

La elección de la solución de izado depende de la situación: peso del segundo, rozamiento en la roca...

Durante el izado, se recupera la segunda cuerda progresivamente, para asegurar la maniobra.

Asegurar con polea autobloqueante


Antes que nada, las poleas auto-bloqueante, NO son un aparato para asegurar.

Se suele observar que algunos primeros de cordada la utilizan para asegurar al segundo, básicamente por comodidad.

Esta operación es muy delicada y requiere una gran atención. Las ventajas generalmente citadas son: mayor comodidad para el que asegura a la hora de recuperar cuerda; bloqueo inmediato del segundo de cordada, aunque el que asegure no esté concentrado (!!!) o incluso ayuda al segundo de cordada ya instalada si es necesario montar un polipasto.

Para muchos la suma de estas ventajas no justifica la utilización de una polea auto-boqueante para asegurar a un segundo de cordada, sobre todo teniendo en cuenta los riesgos adicionales y los inconvenientes de este método.

ATENCIÓN:
- Riesgo de deteriorar o cortar la cuerda en caso de caída de factor igual o superior a 1.
En escalada, la caída de factor 1 es un riesgo habitual para el segundo de cordada: flanqueos, cuerda mal recuperada, olvidarse de desenganchar la cuerda de una cinta exprés, etc.
- Las cuerdas heladas o sucias pueden impedir el correcto funcionamiento de la leva: riesgo de ineficacia del bloqueo durante una caída o en un descanso.
- Si el segundo debe descender, es necesario desactivar la leva de bloqueo y se corre riesgo de caída. Es indispensable instalar un aparato de aseguramiento adicional antes de desactivar la leva.




Pruebas realizadas en la torre de ensayos:

Situación: caída en flanqueo cerca de la reunión
Caída de factor 1, de 2 m de altura, con 2 m de cuerda y maniquí de 80 kg

- Cuerda simple 9,1 mm = Fc < 6 kN, funda marcada o deteriorada.



Pruebas realizadas en la torre de ensayos:

Situación: caída en flanqueo cerca de la reunión
Caída de factor 1, de 2 m de altura, con 2 m de cuerda y maniquí de 80 kg

- Cuerda doble 8,1 mm (1 cabo) = Fc < 6 kN, cuerda muy dañada o cortada.


Conclusión:

Se desaconseja la utilización de poleas bloqueantes para asegurar al segundo de cordada en escalada.
Las poleas bloqueadoras no son aparatos para asegurar. Las placas reverso es el producto diseñado para asegurar tanto al primero como al segundo de cordada en todas las situaciones, tanto con cuerda simple como con cuerda doble.

Consulte las soluciones para asegurar al segundo de cordada.